¿Qué es la «Celulitis»?

La celulitis (Lipodistrofia ginecoide o paniculopatia edemato fibro esclerosa), también conocida como “la piel de naranja”, es una patología que afecta de un 85% a 95% de mujeres post-puberales. Se define como una afección del tejido conjuntivo y adiposo, en la cual se presentan signos como edema, fibrosis, esclerosis, alteraciones del adipocito, alteraciones de la microcirculación y del intersticio entre otras. Es la causante de múltiples signos y síntomas que no solo afectan la estructura anatómica del cuerpo femenino sino además a la autoestima de quienes la padecen (Knobloch et al, 2010).

La celulitis no es una alteración localizada, por el contrario es un problema generalizado ya que afecta varias regiones corporales, encontrándose con mayor frecuencia en la región de las nalgas y miembros inferiores de las mujeres post puberales. Esto se debe a: la anatomía específica de las mujeres que, a diferencia de los hombres, almacenan mayor número de células grasas; y a la involución del tejido conectivo o conjuntivo. Todo ello conduce a un desequilibrio en la formación y destrucción de los adipocitos o células grasas generando los conocidos nódulos visibles o abultamientos de la piel.

Causas

Las principales causas de la aparición de celulitis son (Gallego, 2011) :

  • DISFUNCIONES GLANDULARES ENDOCRINAS: hipotiroidismo, hiperestrogenismo…
  • ALTERACIONES VASCULARES PERIFÉRICAS
  • HERENCIA GENÉTICA
  • MALOS HÁBITOS: sedentarismo, alimentación desequilibrada y rica en grasas saturadas, vestuario inadecuado (ropa ajustada, fajas, tacones…)
  • FACTORES HORMONALES
  • FACTORES PSICOLOGICOS: estrés, ansiedad, depresión…
  • OTROS FACTORES: pasar muchas horas en la misma posición (sentado o de pie), no descansar y dormir lo suficiente; y en general todos aquellos factores que alteren la función de circulación de retorno venoso y que favorezcan la retención de líquidos.

«Los estrógenos estimulan la proliferación de los fibroblastos e incrementan la actividad de los adipocitos, lo que da lugar a la formación de nódulos celulíticos«. Navarro et al, (2008).

CLASIFICACIÓN DE LA CELULITIS (Nürnberger y Müller, 1978):

  • GRADO 0: Superficie lisa de la piel mientras está acostado y de pie. Arrugas en la prueba de pellizco.
  • GRADO 1: Superficie lisa de la piel mientras está acostado y de pie. Fenómeno “colchón” a prueba de pellizco.
  • GRADO 2: Superficie lisa de la piel mientras se está acostado. Fenómeno “colchón” espontáneo mientras está de pié.
  • GRADO 3: Fenómeno “colchón” de pie y tumbado.

TRATAMIENTOS

Como medidas generales para prevenir la aparición de la celulitis o, en su defecto, como complemento a las terapias prescritas por especialistas se recomienda la realización de ejercicio físico regular, el seguimiento de una dieta equilibrada y el control de la ansiedad y el estrés. Se han utilizado múltiples terapias para el tratamiento de la celulitis con el fin de reducir las células grasas, mejorar la microcirculación y reducir el edema. Actualmente se siguen buscando nuevos caminos y vías de actuación para su control, aunque ninguno se ha mostrado plenamente eficaz y la base científica obtenida es limitada (Navarro et al, 2008).

TRATAMIENTO MÉDICO Y QUIRÚRGICO:

  • Radiofrecuencia (Estrada Quintero, 2011)
  • Oscilaciones profundas (Benitez-Vargas, 2019)
  • Electrolipoforesis
  • Iontoforesis
  • Ultrasonidos
  • Termoterapia y Sales termales (Gallego, 2011)
  • Presoterapia y drenaje linfático

MESOTERAPIA:

Consiste en la administración intradérmica o subcutánea mediante agujas de pequeño calibre de diferentes productos o fármacos. Los más utilizados son cócteles que contienen: pentoxifilina, hialuronidasa, l-carnitina, piruvato cálcico, aminofilina y cafeína.

CIRUGÍA ESTÉTICA:

Liposucción, entre oras innovadoras técnicas.

TRATAMIENTO DERMOCOSMÉTICO:

Cremas y tópicos anticelulíticos. La eficacia de esta terapia depende, sobre todo, de que se inicie en las primeras fases de su aparición y de que las aplicaciones sean diarias y constantes.

ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA:

Controlando los macronutrientes y micronutrientes, así como un balance energético adecuado.

EJERCICIO FÍSICO:

Son numerosos los estudios que demuestran la eficacia del ejercicio físico en la prevención y reducción de la celulitis: (Löberbauer-Purer et al, 2012), (Nikolovska, 2014), (Rosales-Ricardo, 2014) (Dimitrova & Grigorova-Petrova, 2017), (Roe et al, 2018).

La combinación ideal para combatir la celulitis engloba:

  • Entrenamiento de fuerza: para aumentar la masa muscular
  • Entrenamiento de resistencia aeróbica-anaeróbica: para bajar el porcentaje de masa grasa.

Se recomiendan ejercicios enfocados en las zonas donde predomine la celulitis; normalmente en glúteos, piernas y abdomen. Aunque es imprescindible bajar el porcentaje de grasa en general, tanto de miembros inferiores como del tren superior.

«La aplicación de ejercicios dirigidos específicamente a las áreas problemáticas, combinados con masajes especializados y bálsamos para la celulitis, conduce a una respuesta local a la hipoxia, alivia el drenaje y elimina el edema, estabiliza la elasticidad del tejido conectivo y reduce la circunferencia de la parte superior del brazo, muslo, cintura y caderas.» Nikolovska, (2014)

Ejemplos de ejercicios:

  • Rutinas de GAP en circuito por tiempo o repeticiones, individualizadas y adaptadas al nivel del deportista. Prueba nuestra clase interactiva aquí.
  • Ejercicios de fuerza: como sentadillas,  zancadas, hip thrust o peso muerto,  con cargas entre 60-80% de RM (Repetición Máxima: mayor cantidad de peso que se puede levantar con una técnica correcta una sola vez).
  • Resistencia aeróbica (30-60min): caminar a paso ligero, trotar, subir escaleras, bicicleta, elíptica…
  • Resistencia anaeróbica: circuito HIIT (High Intensity Interval Training), carrera combinando sprint al 70-80% de FC max (Frecuencia Cardiaca Máxima) y trote para recuperar; natación por intervalos, ciclismo por intervalos (sesión de ciclo indoor…)

Contradicciones

Por otro lado, algunas fuentes afirman que los ejercicios de alto impacto como saltar a la comba, correr, step, aeróbic… son desaconsejados alegando que «el ejercicio físico de impacto contribuye a la aparición de la celulitis. Esto se produce por la desestructuración del tejido graso, principal causante de la piel de naranja.»  Pero realmente yo no he encontrado  estudios que avalen dicha afirmación.  

¿Cuánto tengo que entrenar?

En cuanto a la frecuencia de entrenamiento debe ser progresiva en función del nivel del individuo: si se trata de un deportista habitual puede entrenar de 5-6 veces en semana; mientras que una persona sedentaria podría comenzar a entrenar 2-3 veces en semana (Nikolovska, 2014).

Todos los estudios coinciden en la necesidad de combinar alimentación, ejercicio y masaje para que los resultados sean eficaces. Es fundamental mantener el tratamiento para que no vuelva aparecer en las zonas afectadas. Pero ciertamente falta mucho por investigar acerca de la frecuencia, intensidad, tiempo… y aspectos más específicos sobre el tipo de entrenamiento ideal.

Conclusiones personales

Desde mi experiencia, lo ideal para combatir la celulitis es realizar tanto ejercicios de fuerza, como resistencia; y no solo en los miembros inferiores sino incluir ejercicios lo más globales posibles, que incluyan grandes grupos musculares para así fomentar la ganancia de masa muscular y la pérdida de masa grasa en general, siempre y cuando el entrenamiento se adapte a nuestras características (edad, nivel, lesiones…) y  nuestra forma física.  

Para conseguir resultados y mantenerlos a largo plazo es fundamental adoptar hábitos saludables de alimentación, evitar el sedentarismo y acompañar el tratamiento con masajes diarios en las zonas afectadas por la celulitis. Si es necesario, recomiendo acudir a especialistas como fisioterapeutas, quiromasajistas, entrenadores personales…

BIBLIOGRAFÍA

  • Alizadeh, Z., Halabchi, F., Mazaheri, R., Abolhasani, M., & Tabesh, M. (2016). Review of the mechanisms and effects of noninvasive body contouring devices on cellulite and subcutaneous fat. International journal of endocrinology and metabolism14(4).
  • Benítez Vargas, K. M. (2019). EFICACIA DE LA APLICACIÓN DE OSCILACIONES PROFUNDAS COMO TRATAMIENTO DE LA CELULITIS EN MIEMBROS INFERIORES DE MUJERES JÓVENES ENTRE 20 Y 25 AÑOS DE EDAD.
  • Dimitrova, A., & Grigorova-Petrova, K. (2017). PHYsICAL tHeRAPY AnD sWIMMInG InFLUenCe on FeMALe tYPe oF ADIPose DePosItIon AnD CeLLULIte Ivan Maznev, Nikolay Izov, Milena Nikolova. Journal of Applied Sports Sciences1, 58-62.
  • Estrada Quintero, N. (2011). Revisión sistemática de la literatura: efecto de la radiofrecuencia como tratamiento de la lipodistrofia ginecoide (celulitis) (Doctoral dissertation, Universidad del Rosario).
  • Gallego, C. (2011). Celulitis:¿ problema estético o enfermedad?. Acofar: revista de la distribución farmacéutica cooperativista, (506), 20-24.
  • Knobloch, K., Joest, B., & Vogt, P. M. (2010). Cellulite and extracorporeal Shockwave therapy (CelluShock-2009)-a randomized Trial. BMC women’s health10(1), 29.
  • Löberbauer-Purer, E., Meyer, N. L., Ring-Dimitriou, S., Haudum, J., Kässmann, H., & Müller, E. (2012). Can alternating lower body negative and positive pressure during exercise alter regional body fat distribution or skin appearance?. European journal of applied physiology112(5), 1861-1871.
  • Navarro, X. G., Nebreda, D. B., Sanz, L. P., Vicente, F. C., Vilarrasa, E., & Ferrer, A. L. (2008). Celulitis: clínica y tratamiento. Farmacia profesional22(3), 52-55.
  • Nürnberger, F., & Müller, G. (1978). So‐called cellulite: an invented disease. The Journal of Dermatologic Surgery and Oncology4(3), 221-229.
  • Roe, E., Serra, E., Guzman, G., & Sajoux, I. (2018). Structural changes of subcutaneous tissue valued by ultrasonography in patients with cellulitis following treatment with the PnKCelulitis® program. The Journal of clinical and aesthetic dermatology11(3), 20.
  • Rosales Ricardo, Y. (2014). Masaje y ejercicios físicos en casos con paniculopatía edemato-fibro esclerótica en la atención primaria. Revista Habanera de Ciencias Médicas13(3), 475-486.
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